FAMILIA

No dejes que las excusas te alcancen

«Sigue corriendo. No dejes que las excusas te alcancen». Ja! Ese es el consejo de mi esposo para todo aquél que quiera empezar a correr y creo que esa frase se puede aplicar en cualquier caso en nuestra vida ordinaria.

En mi casa, siendo esposa de un maratonista y de 2 varones (uno de 4 y otro de 2 años que no paran desde que se levantan hasta que se acuestan) puedo decir con total certeza que aquí todos corren menos yo. 😊 Sin embargo, hace poco quería empezar un grupo de lectura cuyo contenido verse sobre los valores, el matrimonio, la educación de nuestros hijos, etc., con varias mamás jóvenes, recién casadas, nińos pequeńos y, una de ellas (la líder del grupo) se le ocurrió la brillante idea de decir que ellas empezarían a leer un libro conmigo si yo me inscribía en el gimnasio con ellas y acepté el reto. Inmediatamente montamos un grupo que llamamos «Gym v. Read».

Honestamente, ellas (todas Fit) creyeron que yo no pasaría de la primera clase de spinning y yo creí que ellas no pasarían del primer capítulo de un libro. Ja! Tanto ellas como yo nos hemos sorprendido mutuamente porque tenemos un mes llevando a cabo este reto y el aprendizaje ha sido fenomenal de ambos lados, tal como lo describo a continuación:
1) Ambas aprendimos que nos quejamos constantemente de lo difícil que está el mundo y la errónea percepción que tenemos ante las cosas, las personas, los valores, la moral, las virtudes humanas pero si nosotros permanecemos sentados en una computadora calladitos «porque así nos vemos más bonitos», va resultar muy difícil impregnar el mundo con la Verdad si nadie está dispuesto a opinar diferente ni señalar cuál es el camino.
2) En lo personal, aprendí que si las excusas nos impiden hacer el mínimo esfuerzo, luego no nos podemos quejar de los resultados. Por ejemplo, a veces nos quejamos que no rebajamos ni medio kilo, pero si no nos esforzamos por caminar medio kilómetro, los kilos seguirán donde están y no se irán a ningún lado. Ellas, por su parte, han aprendido que de nada sirve que tengamos un buen cuerpazo si cuando llegamos a la casa con nuestro marido y nuestros hijos no sabemos controlar el mal humor y los roces propios de la vida en familia. El matrimonio va mucho más allá que ser talla cero para entrar en el vestido de novia del mejor diseñador del mundo y hacer la rumba más comentada de las páginas sociales de un periódico.
3) Ellas creían que no hay nada más exigente  que una rutina diaria de ejercicios y una dieta saludable y, ambas hemos llegado a la misma conclusion que no hay nada más exigente que el matrimonio, la familia, los hijos. ¿Por qué?. Porque el matrimonio exige compromiso, fidelidad, serenidad ante las tribulaciones, buen humor ante las imperfecciones, optimismo y lucha constante y, para lograr conquistar un amor duradero hay que prepararse antes y durante el matrimonio.
4) Una de ellas comentaba con total honestidad: «lo que está de moda es tener el vientre plano y las piernas duras». A lo cual respondí: «Es verdad. Tienes toda la razón. En la actualidad está de moda derrochar físico, pero no derrochamos virtudes. Está de moda lo inmediato, lo superficial, lo efímero, pero no está de moda el matrimonio para toda la vida, aguantar los ronquidos del marido ni tener hijos y, mucho menos, si nuestro hijo viene con síndrome de Down. Eso no está de moda. ¿Y por qué estamos como estamos? La respuesta es simple. Nos han vendido un concepto de amor a la carta, fácil, ligero, desechable y la realidad es que el amor exige compromiso, sacrificio, entrega, lucha. La juventud está dispuesta a escalar la montaña más alta por un selfie, pero no está dispuesta a entregar su tiempo a su esposo (a) y a sus hijos. Sufrimos para rebajar unas calorías pero no somos capaces de surfear un plancito familiar que salió diferente a lo esperado. Somos capaces de pedalear empinado en una bicicleta pero abandonamos la cuesta si nuestro cónyuge nos hace una crítica constructiva o si nuestros hijos no salen como lo soñamos».
Hoy, invito a cada uno de nuestros lectores que nos preguntemos: ¿cuando fue la última vez que asistí a una conferencia sobre Matrimonio, Familia, Valores que no haya sido tu curso pre-matrimonial?. Así como todos estamos enterados de las dietas y rutina de ejercicios del momento para tener un cuerpo saludable… ¿ponemos el mismo empeńo en enriquecer nuestro matrimonio para mantenerlo en forma y saludable?. ¿Estamos dispuestos a nutrir nuestra vida, nuestra vida de pareja y la educación de nuestros hijos con un buen libro, una clase online (que sepas de qué se trata) o un material didáctico que nos de luces en este camino?. Estoy segura que en tu ciudad hay expertos en familia, cursos, buenos libros que te den las herramientas para que ese «Sí. Acepto» que pronunciaste en el Altar se solidifique hasta la eternidad. No dejes que las excusas te alcancen. Aquí les dejo ese Reto. ¿Lo aceptarías?
Yohana es licenciada en Derecho, esposa de Pat y mama de Thomas y Michael. Actualmente vive en Estados Unidos con su familia y se dedica a “humanizar” la rutina familiar con alegría, creatividad y buen humor.