LO QUE SE VE HOY EN DÍA

La familia Instagram

Por: MARÍA VERÓNICA DEGWITZ /

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La presencia de la imagen va cada vez consumiendo más nuestro mundo. Nuestra presencia y apariencia en las redes se convierte en una identidad real que muestra a los demas lo que somos y cómo queremos ser vistos. Nos pasamos el día navegando las redes sociales viendo fotos y videos de los demás en situaciones perfectas: en logros, en viajes, en momentos de risa y diversión. Nunca vemos los momentos difíciles, la casa desordenada, las peleas, las discusiones… Y somos felices pensando que escondiendo esos momentos de los demás hace que realmente no estén allí.

La vida familiar, sin embargo, no es una historia de snapchat ni una foto de instagram: con filtros divertidos que nos hacen vernos mejor y más armónicos. La vida familiar es mucho más caótica que eso, y mucho más difícil también. Los problemas y obstáculos están a la orden del día y para ser realmente feliz tenemos que sacrificar mucho… tenemos que pensar en los demás y pasar por alto muchas cosas que nos pueden molestar.

La riqueza de la vida en familia, sin embargo, es encontrar la belleza en esa imperfección: ¿cómo a pesar de todos nuestros defectos, y nuestras limitaciones podemos vivir juntos sin matarnos o volvernos locos? Eso sólo se logra gracias al amor. Es el amor el que nos permite pasar por alto todos los momentos difíciles que no están documentados en nuestro perfil de Facebook. Pero a veces nos distraemos con tantas otras cosas que nos olvidamos de lo más importante.

El hecho de tener siempre una cámara en mano nos ha convertido en reporteros de la vida diaria, pero ojo, solo de los momentos bonitos. En esta era digital, además de las sesiones de fotos infantiles, los vestuarios coordinados y la obligación de todos de sonreír, deberíamos aprender también a mostrar nuestros defectos y las cosas que nos cuestan. No necesariamente en las redes, pero si a nuestra familia, amigos, personas que nos quieren o nos pueden ayudar.

Quiero proponerme reflexionar sobre las cosas que como padres nos cuestan, nuestros defectos, las virtudes que no se viven en nuestra casa… Solo mostrándolo a los demás somos capaces de pedir ayuda, de recibir consejos y de tener apoyo. Si seguimos embelesados con nuestra huella digital perfecta, y con conseguir la foto ideal, no podremos concentrarnos en ser familias REALES, que sufren pero gozan, que pasan momentos difíciles, pero que se quieren y eso es al final lo más importante.

 

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Comments (6)

  1. Maria Isabel Maggi:

    Hola!! Buena reflexión. Antonio y yo hablamos mucho de esto… creo que las redes tienen muchos beneficios pero viendo todo en perspectiva. Nos ha sucedido ya varias veces que al ver fotos de amigos que no vemos desde hace un tiempo tenemos una impresión de su vida y al compartir con ellos en persona nos damos cuenta de que la situación es bastante diferente… pero lejos de horrorizarnos, nos decimos a nosotros mismos (con alivio) no estamos solos… Mantener las amistades sinceras fuera de redes ayuda mucho a mantenerse en la realidad. Me encanta tu blog, mucho éxito!

    1. enlasalademicasa:

      Creo que nos pasa a todos! Obviamente no es un tema de publicar los momentos malos, sino de poner en perspectiva la importancia que le damos a la imagen y como contrasta con nuestra realidad! Gracias por leer!

    1. enlasalademicasa:

      Gracias por leer Claudia! Estoy siguiendo su aventura! Lo máximo! Estamos aprendiendo muchas cosas de ustedes!

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