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Educando en los Juegos Olímpicos

Por: MARÍA VERÓNICA DEGWITZ /

21260356 - side view of male runners on starting position at racetrack

Esta semana hemos disfrutado mucho viendo las Olimpiadas en familia. Desde el desfile, las competencias, hasta las ceremonias de premiación han sido temas de conversación en la casa y se han convertido en la  nueva obsesión de mis hijos. Me encanta este tipo de eventos pues nos acerca mucho a la vivencia real de muchas virtudes y a personajes que se convierten en líderes positivos que muestran dedicación, esfuerzo y perseverancia en distintas disciplinas.

Aquí les dejo varios consejos para aprovechar estas olimpíadas y convertirlas en ocasión de educar:

  1. Vean juntos el desfile. Además de presentar actuaciones impresionantes y un despliegue increíble, la ceremonia de inauguración tiene un elemento importante: el desfile de naciones. Ver a los distintos atletas representando con orgullo a su país no sólo nos da lecciones de geografía (tengan google a la mano para averiguar sobre algunos países), sino que da una lección más importante: además del logro personal estos atletas van orgullosos de su herencia, de su tierra, de su cultura… y además conviven en sana competencia con personas de distinta raza, credo o cultura. El desfile de naciones para mi es un evento super importante donde podemos enseñar a nuestros hijos lo maravillosa que es la humanidad, el orgullo patrio, y como las personas pueden unirse con alegría para celebrar el deporte y la sana competencia.
  2. Enfóquense en las historias, no en las medallas. En cada edición de los juegos olímpicos hay un sinfín de historias inspiradoras que tienen mucho que enseñar. En vez de enfocarse en la cantidad de medallas, que es obviamente lo que está en primera plana, no dejemos de mostrar a nuestros hijos estas historias. Este año, por ejemplo está la historia del equipo olímpico de refugiados, o la del atleta Keniano que aprendió a lanzar jabalina a través de videos de youtube, o la historia de superación de la mejor gimnasta del mundo Simone Biles. Muchas de estas experiencias les pueden enseñar que las dificultades en la vida se pueden superar, y que el camino es tan importante como la meta a alcanzar.
  3. Conozcan sus intereses. Los juegos olímpicos son un momento perfecto para conocer muchos deportes y disciplinas que nunca habían visto. Normalmente ellos están en contacto con los deportes más populares o los más comunes, pero ver con ellos una competencia de tiro al arco, esgrima o waterpolo puede despertar en nuestros hijos intereses distintos que los pueden ayudar a descubrir sus aptitudes y gustos, y quizás abre sus perspectivas a un nuevo mundo de posibilidades.
  4. Resalten el poder de la familia. Muchas veces en las transmisiones se puede ver a las familias de los atletas aplaudiendo y alentándolos desde el publico, es una ocasión especial para mostrar a nuestros hijos el poder de la familia: sean esos que pudieron viajar a a Río a acompañarlos o los demás que no pudieron ir pero que los acompañaron en cada paso del camino. Detrás de cada atleta hay un papá, una mamá, hermanos, tíos, primos, abuelos que fueron a los entrenamientos, que ayudaron a curar lesiones o que simplemente dieron una palabra de apoyo. La familia es y será siempre nuestro mayor recurso y eso se ve también en las Olimpíadas.

Además de estas hay mil ocasiones de educar disfrutando de estos juegos olímpicos, dejémonos asombrar por el deporte, porque como dijo el Papa Pio XII: «El deporte, adecuadamente dirigido, desarrolla el carácter, hace del hombre una persona valerosa, que pierde con generosidad y vence sin presunción; ello afina los sentidos, clarifica e ilumina la mente, y forja una voluntad de hierro para perseverar. No es solamente desarrollo físico. El deporte correctamente entendido tiene en cuenta al hombre entero.»

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