EDUCANDO

En mi casa la hora de dormir no se negocia

Por: MARÍA VERÓNICA DEGWITZ /

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Quiero decir en primer lugar que este no es un artículo ejemplarizante ni valorativo. Cada familia tiene sus métodos, sus rutinas y sus tradiciones para la hora de dormir. Respeto todas estas posiciones y estoy profundamente convencida que no hay recetas, que cada familia tiene su situación y debe adaptarse lo mejor que pueda a esa situación. Es sólo un desahogo con el que quiero resaltar la importancia del tiempo de descanso, tanto para nuestros hijos como para nosotros…

En mi casa la hora de dormir no es negociable. Ni el lugar. Punto. A veces pueden subir los colchones a la sala y hacer pijamada, pero en casos muy especiales y solo si están de vacaciones. El resto del tiempo (exceptuando si están enfermos o si hay una ocasión muy pero muy especial) la hora de acostarse es a las 8:30 en punto, sin pelear, ni protestar. Si no tienen sueño pueden leer, o ver un libro, o incluso hablar bajito (los varones duermen en el mismo cuarto y las niñas igual) pero acostados.

Es uno de esos temas que para mi es punto de honor, una de esas manías que tengo, y aunque a veces me siento como una dictadora militar con un cronómetro en la mano, pues existen varias razones para que sea tan estricta a la hora de dormir:

  1. Dormir es importante para los niños, y no solo las horas que pasan durmiendo y descansando (y creciendo). La rutina a a hora de dormir también otorga cierta seguridad a los niños: lavarse los dientes, rezar y leer un cuento son parte de nuestra rutina. Y dormir en su cama. Con la luz apagada y la puerta abierta. Siempre estamos cerca por si acaso necesitan algo, pero también es importante que aprendan que la noche es un buen momento para pensar, para estar solos consigo mismos y que papá y mamá siempre van a estar cerca.
  2. Las dos horas entre que ellos se acuestan y nosotros nos dormimos es un TESORO!!! Después de pasar todo el día trabajando, cuidando niños, haciendo cosas en la casa y fuera, el sentimiento de escuchar la casa en silencio es Indescriptible! Es el momento para hablar, tomarnos un vino, ver una serie o una película o simplemente estar… No me malentiendan, yo amo y adoro a mis hijos pero todos necesitamos un tiempo para nosotros, como pareja o para estar con nosotros mismos en silencio y este momento del día funciona perfecto! esto no nos hace egoístas, ni malas madres… Me niego a dejarme llevar por la corriente que dice que si no estas pegada a tus hijos 24/7 no los quieres lo suficiente. No es así. Querer a tus hijos también es hacerlos independientes, es querer su bien enseñándoles que siempre vas a estar ahí si te necesitan pero que ellos pueden solos… Así que antes de dormir hay muchos besos y abrazos, cuentos y rezos… Pero en nosotros como papás también hay la ilusión de tener unas horitas para nosotros, y para volver a extrañarlos…

A dormir!!!

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